martes, 27 de mayo de 2008

Eso de ser virgen y ser consecuente con esa decisión, te vuelve loca!

Recuerdo a una buena amiga que en colegio me decía que la virginidad era una virtud muy grande que había que conservar porque sino los manes no te iban a valorar sinceramente. En aquel momento, en el descanso del colegio, más o menos en grado 10 o 11, mi otra buena amiga C y yo, abrimos los ojos y le dijimos que qué cosa más injusta la que acababa de decir.

Mi razonamiento y el de C era que una mujer no podría ser valorada o al menos la mayor parte de su valor no podía residir en esa telita de piel tan ínfima. Es decir, quién de nosotros valora a las mujeres casadas, divorciadas o viudas por ser vírgenes? Creo que aparte de ilógico e injusto es evidentemente estúpido. Claro, al resto de mujeres que han dejado de ser vírgenes se les busca unas nuevas virtudes que las defina como mujeres: fidelidad, compromiso con su trabajo, esposo e hijos ufff, qué rollazo! y claro, un buen ejemplo a seguir.

Pero volviendo a la cuestión, en la universidad yo seguí conversando con otras amigas que de manera muy convencida, guardaban su virginidad para la persona y en el momento adecuado. Sigo de vez en cuando, topándome con esas personas y una de ellas ahora mismo tiene un rollo en la cabeza tremendo porque le gusta un man y a pesar de tratar de convencerse de que no quiere que pase nada con él, ella en el fondo quiere que pase algo. Claro, su castidad correría peligro y entonces ahí está su dilema. Me dice que quiere relajarse y pasarla bien y que si algo pasa, pues que lo va a vivir como venga, pero sus convicciones cristianas se lo impiden vivirlo como lo dice.

Yo trato de decirle que de corazón asuma lo que le parece más conveniente. Creo que a causa de sus convicciones religiosas ella no está preparada todavía para asumir que ella puede volverse una actora (por no decir actriz que suena a actriz de novela) de su sexualidad y que renuncie a verse como una víctima. Creo que ese es el gran desafío de los mujeres de nuestros países latinoamericanos que rompan las cadenas que nos asocian a una sexualidad pasiva en la que es el hombre el que quiere disfrutar con nosotras por un ratico y luego irse...y es que nosotras no podemos disfrutar igualmente e irnos o quedarnos si lo decidimos? Ahora bien, vivir nuestra sexualidad plenamente también depende de nuestra capacidad de asumir nuestras decisiones y de protegernos responsablemente. Si mi amiga no puede vivir con el hecho de haber perdido lo que le da tanto valor, eso debe ser muy duro. Así que espero que logre entender que en algún momento va a perderla, pero es ella quién decide y asume esa decisión. Todo esto por la importancia que se le da a la virginidad!!

En conclusión creo que es necesario romper las cadenas mentales que nos atan a un destino inventado para nosotras y luego romper las físicas literalmente para que las mentales no nos obligen a permanecer unidas a un destino que nos fué impuesto.

1 comentario:

Virginia Loáisiga dijo...

Sandra no seas mala onda, si acaso la perdistes, no incites a tu amiga a hacer lo malo.

Para todo hay tiempo y de perderla un dia la perderemos todas pero de una cosa estoy segura que DIOS no permite este tipo de practicas antes del matrimonio. Felicito a tu amiga por consevarla pero yo de ella ni siquiera te tendría como " amiga" por que si así eres, como serás como enemiga. Un verdadero amigo nunca te lanzaria al pricipicio.

Ya DIOS le enviara a la persona indicada para ella y no se arrepentira que haberse a costado con el primer "cara bonita" que talvez resulte un patán y la lastime mucho. A ti también te digo Sandra que tu boca solo sirva para edificar y no destruir a la gente que confía en ti y se acerca por un buen consejo.

CHAITO. BENDICIONES