lunes, 26 de mayo de 2008

Un torbellino de ideas!

Ya decía yo que mi pensamiento tenía una lógica que mi profesor-hombre-francés no entiende muy bien. Y claro, yo tampoco. Esta y muchas otras razones, como el hecho de que me moleste que algún amigo macho me diga que debo usar la lógica para evitar preocupaciones innecesarias me llevaron a emprender una búsqueda tendiente a explicar mi razonamiento.

Pues bien, mi primera respuesta a esta búsqueda de mi forma de razonamiento asociada a mi estilo de aprendizaje me llevó al descubrimiento de que soy una "aprendiz global", esto suena mejor en español, soy una "global learner" en oposición a una "sequencial learner", "aprendiz secuencial que aprende paso a paso. Pues yo, a diferencia de aquellos que aprenden paso a paso necesito ver la nueva información en su conjunto. Necesito ver las conexiones a gran escala. Este primer resultado de mi búsqueda me dejó satisfecha, sin embargo, hoy logré encontrar por casualidad, como la mayoría de veces me pasa, el siguiente texto:

"Debido a que las mujeres, por lo general, no siguen una trayectoria de pensamiento lineal, paso a paso, tan habitualmente como los hombres, es frecuente que éstos las consideren menos lógicas, menos racionales, menos concretas, menos precisas y hasta menos inteligentes"

Pues bien, resulta que el tipo de pensamiento que tengo está ligado al sexo. Así como enfermedades como el daltonismo y la hemofilia, el pensamiento en red tiende a asociarse con el sexo femenino (mujeres portadoras de la carga genética, hombres que las padecen). Gracias a varios años de historia, la mujer logró desarrollar esta capacidad para razonar de manera global y entre otras cosas, poder hacer múltiples tareas al mismo tiempo . Todo esto relacionado con la labor doméstica de criar a los hijos y ocuparse de ellos por mucho tiempo, sobre todo en la prehistoria, cuando no existían guarderías ni niñeras.

Les dejo una fragmento de la obra de Helen Fisher que encontré aquí y que describe mejor lo que arriba acabé de resumir.

jueves, 22 de mayo de 2008

Pana, qué país tan violento!

No sé en dónde leí que Colombia pasó de ser el país más feliz a ser el más violento. Esto no debería sorprenderme porque parece que mientras un poco menos de la mitad son los más felices, el resto se está muriendo y sobreviviendo, tal vez por eso, no tengan ni tiempo de entristecerse. Me parece estar escuchando a alguien, seguramente un hombre, diciendo "uyy tan violento" queriendo decir que algo es muy bacano o chévere. En Colombia, hasta el adjetivo violento se vuelve positivo. No sé si eso sea una influencia de la violencia que llega hasta nuestro vocabulario más común por el bombardeo tan frecuente de estas palabras denotando conflictos, guerras, enfrentamientos, masacres, secuestros.

Me aventuro a pensar que adaptamos nuestro discurso a una realidad hostil en la que una forma de aceptarla es interiorizándola a nuestro vocabulario para así restarle impacto. Esta estrategia de interiorización es una ventaja a mi modo de ver. Llamamos a muchas cosas por su nombre y no utilizamos muchos eufemismos porque sabemos que nuestra realidad es cruda y así debemos llamarla, con crudeza. En Francia hay miles de eufemismos que la gente usa para no ofender a quienes describen con tales eufemismos. El mal-entendant (que no oye) por no decir sourd (sordo), el mal-voyant (que ve mal) por no decir aveugle (ciego), la persona à mobilité reduite (inválido), etc.

Del vocabulario colombiano también me gustan los gorditos y gorditas o los flaquitos y flaquitas que se dicen con cariño y que muchos de mis amigos extranjeros angloparlantes no entienden por la rudeza de su uso. A ellos no se les ocurre que podamos llamar a alguien gordo o gorda con cariño.

Algo que no termina de sorprenderme de Colombia sin embargo, es la capacidad de la gente de escandalizarse por la imagen que Colombia tiene en el mundo y no por cambiar la realidad que en consecuencia cambiaría nuestra imagen.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Qué tienen en común España y Colombia?

Mucho. Ambas han pasado por dictaduras. En el caso de España, la dictadura de Franco que no admitía disentir ( por no profundizar en un tema que desconozco ). En el caso de Colombia, un gobierno (el actual) y mucho anteriores en los que predominaba el sectarismo político y en los que bastaba que otra persona perteneciera al partido opuesto (liberal y conservador) para asesinarlo o para desplazarlo de su tierra. Esta última época llamada la "violencia", nombre que pareciera extenderse a la situación actual porque parece que nada ha cambiado.

Mientras en España, se crean iniciativas como las de Fernando Berlín para exaltar la humanidad de quiénes durante la dictadura arriesgaron sus vidas para salvar a otros que no pertenecían a su propio partido, en Colombia es cada vez más marcada la oposición entre quiénes están con el gobierno (que generalmente se tildan de paramilitares...y con algo de razón, ver investigaciones de congresistas envueltos en parapolítica) y quienes se le oponen, que inmediatamente pasan a ser guerrilleros. Así está la situación en mi Colombia. Ahora, quiénes ni somos fieles admiradores del gobierno ni desconocemos los logros de una política de seguridad (para algunos pocos y algunas carreteras, nada de seguridad social, por ejemplo...) no sé en qué saco nos meterán. Yo me ubicaría en el centro. Un centro indefinido y sin pocos representantes, salvo Mockus, tal vez.

El punto era, que en España, el periodista Berlin está haciendo un ejercicio muy admirable que es digno de reconocimiento. En un momento en que parece que no hay espacio para el consenso (ver última elección presidencial en España), Berlin concibió la idea de recopilar relatos que les recuerden a los españoles, que más allá de sus diferencias políticas, hay un sentido de humanidad que incluso en la dictadura unió a muchos. Su proyecto se llama la octava columna que pasó a ser un libro y que hace parte de un tipo de periodismo crítico que ofrece alternativas a las difíciles situaciones políticas y sociales por las que aún pasa España. En Colombia deberíamos copiar esta idea para ver si logramos reconciliarnos en lo mínimo. La diferencia es que Berlín ha iniciado este proyecto después de la guerra civil. En Colombia, seguimos en guerra y parece que no la terminaremos.

martes, 20 de mayo de 2008

I wish they paid me for writing

Reading the column that Héctor Abad Faciolince* wrote in Semana the magazine, last week, I realized how much I'd like to do what he used to do in Semana: I wish they paid me for writing.

Writing is something I discovered in college when I had an advanced English class focused on that, writing. Strange, I discovered writing in a language that is not mine (now it is somehow). I suddenly felt I had a talent for it. I could handle including quotes smoothly through my texts and I enjoyed the pression of having to write an essay out of a simple quote. Some people arrived with some of the work done to the class so all they did was just passing it to the final paper that was supposed to be done right there. I ddn't. I used to enjoy the pressure of not knowing what to write about. I had selected some quotes and had analysed the book in advanced, but I wrote the whole thing right away in the 40 minutes we were given to write. I enjoyed it a lot.

Now, in another stage of my life, I find myself writing about anything I don't have to write about and refusing to write about academic papers that do not involve the least interest for me at the moment. I don't know if it is a personal problem, but when I have to write about something that is imposed I don't enjoy it that much. I actually don't enjoy it at all. Well, just to feel a bit productive I decided to write this entry, no matter how guilty I feel because I have not written the paper I have to hand out sooooooooooon.


*For those who don't know Héctor, he used to be a columnist in semana magazine and wrote about the subject he wanted to. He didn't have to follow any editing guidelines. He was a real independent journalist in semana. Now he moved to El Espectador

domingo, 18 de mayo de 2008

El Estado Colombiano según Garzón

Prosigo con mis videos ilustrativos...Este blog mío ya parece youtube tele-educativo. Pero es que si como dicen por ahí una imagen vale más que mil palabras, pues un video debe valer unas 10.000 al menos no?? Así que le cedo el turno a este video que casualmente surgió de una conferencia que Garzón dió en Cali, my home town.

Garzón describe muy claramente lo que yo trato de explicar por acá a mis amigos europeos, que el estado colombiano no es una verdadera democracia por más que RCN y la W nos instigue a creer ciegamente en nuestro querido presidente y en su congreso. Pues bien, Garzón tenía muy claro que los colombianos no sabemos bien lo que es un estado, ni para qué sirve. En el video que a continuación muestro, explica de manera cómica lo que todos deberíamos saber sobre un verdadero estado de derecho:

Uribe chistoso? Su parodia en inglés, si.

Cansada de leer las noticias tan desalentadoras de la política en Colombia, decidí abordar la realidad que atravesamos esta vez con una gran dosis de humor que me permita bajar mi desánimo y aumentar mi optimismo.
Con este video, me reí a carcajadas y espero que quienes lo vean, lo disfruten tanto como yo...



Y algo más serio y preocupante: Garzón sospechaba lo que se avecinaba con Uribe:



En este último link hay varios videos muy interesantes de Garzón. No pierdan la oportunidad de verlos!

jueves, 15 de mayo de 2008

Hija de esta patria

Nota: Si no ha visto la película "Into the Wild" y piensa verla, no lea esta entrada, ni lea ninguna sinopsis tampoco. Si ya la vió y no piensa verla o no le importa que le dañe el final, prosiga ;)

Hija de esta patria, indignada por las prácticas clientelistas y corruptas de la clase política a la que terminó perteneciendo, e hija de una familia adinerada que seguramente la inspiró, impulsó y ayudó a hacer sus estudios en Sciences Politiques en Paris, Ingrid Betancourt decidió un día de manera impulsiva visitar la zona de distención que estaba en proceso de ser completamente desocupada por las FARC. Recuerdo sus declaraciones temerarias por televisión diciendo que el Estado debía garantizar su seguridad incluso en el Caguán. Sería por inocencia o por ánimo de protagonismo o de aventura que Ingrid se empeñó en visitar la zona de distención? No lo sabemos.

En Francia, específicamente en un liceo francés donde trabajé por 8 meses cuando vine por primera vez, todos parecían muy preocupados por la suerte de Ingrid, yo les trataba de explicar que siendo colombiano(a) uno sabe dónde puede ir y dónde no (cuándo tiene la opción, claro, no cuando se nace en el Chocó o en un lugar ubicado en medio del conflicto). Ingrid, parece que no pensó que tenía que tomar esas precauciones y tomó el riesgo de desafiar la capacidad del Estado de llegar a dónde ella quería hacer campaña presidencial. Para los profesores, era inconcebible que hubiera un lugar en nuestro país que no estuviera asegurado por la presencia del Estado...y aún más inconcebible era que una francesa hubiera sido secuestrada en uno de esos lugares. Ingrid llevaba en ese tiempo un par de años cautiva(2004).

Ingrid sufrió desde el comienzo, la falta de preocupación de parte de los colombianos de a pie por el destino de su suerte ya que muchos la culpábamos de su secuestro por la osadía de haberse ido a la boca del lobo. La sabiduría popular dice que nadie es profeta en su tierra, ese era probablemente el caso de Ingrid.

Algo similar le pasó a Christopher McCandless, un joven estadounidense que cansado de su vida de clase media americana decide emprender la aventura de su vida después de haber estudiado historia y antropología. Su aventura consistía en atravesar Estados Unidos sin mucho dinero y culminar en Alaska enfrentándose a la ferocidad de la selva para probarse física y mentalmente.

Christopher, como Ingrid estaba cansado del retroceso que veía en su sociedad. Chris notaba cómo la sociedad estadounidense sucumbía a un materialismo que se apoderaba de sus ciudadanos. Después de la graduación de la universidad, los padres de Christopher le regalaron a su hijo un carro último modelo para reemplazar el destartalado que lo acompañaba. A Chris no le importaba no tener un carro que despertara envidia, él tenía otras prioridades, pero parecía que sus padres no lo conocían lo suficiente o que cedían a las exigencias de la sociedad materialista que Chris tanto criticaba.

No quería detallar en cómo termina la historia de Chris, pero para ilustrar el punto que quiero tratar, tengo que hacerlo. La similitud de ambos personajes y de sus historias es grande. Tanto Chris como Ingrid poseían (Ingrid, posee aún, esperemos) una voluntad férrea y una moral muy alta que parece que no les permitió medir las consecuencias de sus actos. Ninguno de los dos se preparó para enfrentarse a las condiciones adversas en cada caso.

En palabras de un guardabosques que trabaja en la zona donde Chris pasó varios meses:"Estoy continuamente expuesto a lo que yo llamo el ‘Fenómeno McCandless’. Son casi siempre hombres jóvenes los que vienen a Alaska para desafiarse a sí mismos contra un paisaje desierto, donde el acceso es difícil y las posibilidades de rescate son prácticamente inexistentes. […] Cuando usted considera lo que hizo McCandless, desde mi perspectiva, se ve rápidamente que fue simplemente tonto, trágico, y desconsiderado. Primero, empleó muy poco tiempo en el aprendizaje de cómo era realmente la vida salvaje. Llegó al Stampede Trail incluso sin un mapa del área. Si él hubiera tenido un mapa podría haber salido sin dificultades. […] Esencialmente, Chris McCandless cometió suicidio."

Estas son las palabras de un conocedor del área donde Chris pasó sus últimos días. Y en estas palabras creo ver también la indignación que muchos colombianos podemos sentir por la excesiva atención que el secuestro de Ingrid ha recibido. Visto desde fuera, Chris ha sido un héroe, desde dentro, específicamente desde Alaska, un personaje algo problemático que no midió las consecuencias de sus actos.