miércoles, 20 de febrero de 2008

Lo que otros dicen mejor que yo...



Aunque no marché el 4 de febrero por físico cansancio, tenía toda la intención de hacerlo. Y bueno, habrá una marcha contra los paramilitares el próximo 6 de marzo que no ha tenido el apoyo mediático de la del 4 de febrero y que probablemente no se hará a nivel mundial porque hay mucha desinformación con respecto al papel tan nefasto que siguen jugando los paramilitares en Colombia. Yo estoy convencida de que la influencia (negativa) de los paramilitares or autodefensas es incluso más nefasta que la de la guerrilla. También estoy convencida de que en Colombia tenemos un estado paramilitar, aunque a los uribistas eso no les guste. Pero como hay personas que logran expresar de manera más clara la situación de quienes intentamos tomar posición en una realidad tan compleja como la colombiana, aquí les dejo la columna de ... quien expresa todo esa contradicción y esperanza de los colombianos que esperan que Colombia algún día logre transformarse en un país tolerante y no violento.



Tomado del El Tiempo

Febrero 18 de 2008

La tercera fuerza por Mauricio García Villegas *

Si los del 4 eran derechistas y los del 6, izquierdistas, ¿qué somos los que participaremos en ambas marchas?

Cuando se trata de explicar la violencia que padece Colombia casi siempre resultan dos posiciones extremas. La primera sostiene que todos nuestros males vienen del Estado que tenemos, al cual califican de autoritario, corrupto y oligárquico. La segunda posición -que es el espejo invertido de la primera- sostiene que el Estado es una víctima de la sociedad y, en particular, de aquella parte de la sociedad que simpatiza con la subversión o que simplemente le sirve, como idiota útil, cuando critica a las instituciones legítimas.

Ambas posiciones ven la situación del país como una guerra (del Estado contra la sociedad o de la sociedad contra el Estado). Justamente por eso, porque todo lo ven a través del lente de la guerra, ambas posiciones tienen algún tipo de tolerancia por uno de los dos grupos armados ilegales. Quienes creen que la sociedad es víctima del Estado son indulgentes con los crímenes de la guerrilla, y quienes ven al Estado como una víctima de la sociedad, creen que los crímenes de los paramilitares son un mal necesario.

Pero la gran mayoría de los colombianos no solo estamos en desacuerdo con estas posiciones, sino que somos víctimas de sus manipulaciones y de su guerra. Por eso, estoy convencido de que contra esas dos visiones tenemos que consolidar una tercera fuerza: la fuerza de quienes nos sentimos parte de una sociedad civil, pacífica y defensora de la legalidad. De quienes defendemos la armonía entre el Estado y la sociedad. La nuestra no es una fuerza política, sino una fuerza cívica. No buscamos el poder, sino la paz y la defensa de los derechos y las libertades.

Es cierto que entre nosotros no existe una sola manera de ver el mundo: algunos son de izquierda, otros son de derecha; unos simpatizan con los Estados Unidos y otros con Chávez; unos defienden el TLC y otros lo rechazan; algunos han sido víctimas de la guerrilla y otros, de los paramilitares. A pesar de todas estas diferencias y de muchas otras, estamos de acuerdo en una cosa fundamental: todos los actos de barbarie -secuestros, masacres, desapariciones, minas quiebrapatas, etc.- deben ser condenados, vengan de donde vinieren, incluso cuando son cometidos por agentes del Estado.

Los que pertenecemos a esa tercera fuerza nos manifestamos de manera contundente el pasado 4 de febrero contra las Farc y lo haremos de nuevo el próximo 6 de marzo contra los 'paras' y sus cómplices. Sabemos que nuestro rechazo simétrico de los grupos armados causa un profundo malestar entre quienes ven a Colombia bajo el lente de la guerra. Es natural; como las marchas son expresiones populares que se salen del mundo de la política que ellos controlan, prefieren sabotearlas. Su táctica consiste en decir que quienes marchamos no estamos motivados por sentimientos humanitarios o cívicos, sino por intereses políticos o, incluso, por simpatías con un actor armado.

Para el representante Wilson Borja, por ejemplo, si uno marcha en contra de las Farc es porque está a favor de Uribe. Con la misma mirada fuimos tildados de ultraderechistas y amigos de los 'paras' quienes apoyamos la marcha pasada contra las Farc. Ahora pasa lo mismo, pero al revés: el consejero presidencial José Obdulio Gaviria y el columnista Fernando Londoño, entre otros, dicen que la próxima marcha es convocada por las Farc.

Pero también sabemos que aquellos que descalifican las marchas cívicas contra los actores armados chocan con los límites impuestos por la lógica: si quienes estuvieron en la marcha pasada eran uribistas de derecha y simpatizantes de los 'paras', y quienes marcharán el próximo 6 de marzo son izquierdistas y amigos de las Farc, ¿qué somos los que vamos a marchar en ambas?

* Profesor de la Universidad Nacional e investigador de Dejusticia

lunes, 18 de febrero de 2008

sábado, 2 de febrero de 2008

Marcha del 4 de febrero contra las FARC (solo contra ellas?)

Si hay algo que me mueve a escribir, es la situación de mi país. Este lunes habrá una marcha convocada contras las FARC. He decidido ir, al comienzo basada solo en la emotividad de marchar por mi país. Sin embargo, al encontrar posiciones de personas que no marchan, me tomé mi tiempo para la reflexión.

Al escuchar los argumentos de quiénes creen que esta marcha no le sirve al país porque lo polariza más(entre quienes ven a las Farc como el único problema y en consecuencia apoyan a Uribe, y entre quienes ven que la situación actual de Colombia se debe a muchos actores, los paramilitares los más fuertes)entre otras cosas por lo simplista de su convocatoria inicial, es una marcha "contra las farc exclusivamente. Y al ver que los organizadores de la marcha dejaron claro que no se marcha contra ningún otro actor, como yo dije en una entrada anterior, que hablaría solo de las farc y luego de los paramilitares, los organizadores sentaron una posición muy clara desde el comienzo la idea es una marcha contra las farc. Al ver incluso que los familiares de los secuestrados, en su mayoría no marcharán este lunes, pensé en mis verdaderas motivaciones para marchar.

Hasta hace poco, pensé que no debía marchar. Pero creo que no marchar significa no condenar a las farc. Y dado que estoy en Europa, y muchos europeos de la izquierda radical ven en las farc a unas guerrillas que luchan por el pueblo, creo que vale la pena mostrarles que los colombianos no consideramos que nos representen. Que por el contrario, las farc hacen cosas que nos afectan. El secuestro es la peor de sus acciones. No hay justificación alguna para que tengan en cautiverio a policías humildes que entraron a prestar su servicio de 19 años y que esperaban pasar su año de servicio militar (en Colombia, el servio militar es obligatorio) para volver a sus casas, lleven 10 años secuestrados porque justo ese año de servicio cayeron en manos de la guerrilla. Hablo del cabo Pablo Emilio Moncayo quien ahora tiene 29 años...Ha pasado gran parte de su juventud, por no decir toda, en la selva. 10 años!! 10 años es una vida! y nada justifica ese irrespeto por la vida, como dice Antanas Mockus.

Pues bien, marcharé aunque muchos uribistas vayan a marchar para apoyar el gobierno y yo no comparta sus ideas, ni me guste la politización de la marcha. Marcharé aunque haya más actores que cometan igual o peores acciones contra el pueblo colombiano, como los paramilitares. Y marcharé no solo contra las farc, marcharé por la tolerancia y por el respeto a la diferencia. Aunque no comparta plenamente la intención inicial de la marcha, creo que esta marcha nos servirá para unirnos y para hacerles llegar a las farc el mensaje de que no nos sentimos identificados con sus reivindicaciones que no son coherentes con los medios con los que buscan alcanzarlas. Aunque al final a las Farc poco les importe esta marcha y la presencia de una colombiana en Granada no haga mucha diferencia, ahí estaré.

domingo, 27 de enero de 2008

Una radiografía de la situación de la guerrilla en mi país hecha por un outsider

Estando en Francia hace tres años, me di cuenta de que ver las cosas desde afuera ayuda mucho a tener una perspectiva más realista de la que uno tiene estando dentro. Esta corta radiografía de la situación actual de la guerrilla de las Farc en Colombia presentada por un antiguo miembro de la guerrilla salvadoreña es una clara muestra de que un análisis externo es pertinente y más viniendo de un verdadero ex guerrillero.
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Las Farc de hoy

Cuando comencé a conocer el conflicto colombiano me costó creer que los jefes de las Farc viajaban en vehículos con aire acondicionado y que sus campamentos tenían muchas comodidades; igual me sorprendió el evidente sobrepeso de algunos de sus comandantes. La Guerra Civil salvadoreña se explicaba por el exceso de poder del Estado, contrariamente, el conflicto colombiano se explica esencialmente por la debilidad del Estado en el control de su propio territorio. Colombia tiene lugares donde no hubo gobierno durante más de 40 años. Este vacío lo llenaron paramilitares, guerrilleros, narcotraficantes y bandidos que se convertían automáticamente en autoridad, bajo la indiferencia o anuencia de los gobiernos.

Los guerrilleros salvadoreños disputamos en combate cada metro cuadrado de nuestro pequeño país a gobiernos autoritarios sostenidos militarmente por los Estados Unidos. En Colombia, por el contrario, las Farc han sido una guerrilla sedentaria, que sin combatir mucho controló extensos territorios en los que no había gobierno. Por ello llevan 43 años en el monte y algunos de sus jefes han muerto de viejos. Sin embargo, en la misma Colombia, el Movimiento 19 de Abril (M-19) fue la primera guerrilla latinoamericana que, a costa de muchos muertos, negoció reformas políticas democráticas. Ahora el M-19, como parte del Polo Democrático, es la segunda fuerza del país. Es decir, que en Colombia la izquierda podría ganar las próximas elecciones, como ya ocurrió en Chile, Argentina, Uruguay, Ecuador, Bolivia, Brasil, Perú, Panamá, República Dominicana, Venezuela, Guatemala y Nicaragua.

Hay quienes continúan viendo a Latinoamérica como repúblicas bananeras en las que la violencia política es legítima. El mapa, los tiempos y el dinero de la cocaína coinciden con el crecimiento de la violencia de las Farc en los 90. Antes de eso eran una insurgencia perezosa, y por lo tanto poco relevante. En 1990, al morir su líder político Jacobo Arenas, las Farc se quedaron sin contención ideológica frente a los cultivos de coca que proliferaban en sus territorios. Comenzaron extorsionando narcotraficantes y terminaron de dueños de la mayor producción de cocaína del mundo. Transitaron de última guerrilla política latinoamericana a primer ejército irregular del narcotráfico, convirtiéndose en un reto real para el Estado colombiano.

Los gobiernos de los últimos 20 años tuvieron que comenzar a revertir la debilidad del Estado y a corregir abusos pasados. Primero acordaron la paz con las insurgencias políticas, luego desarticularon a los grandes carteles de narcotraficantes que dirigía Pablo Escobar, seguidamente un gobierno bogotano inventó formas exitosas de combatir la cultura de violencia, y finalmente iniciaron la recuperación del campo. Propusieron negociaciones a las Farc que fracasaron debido al secuestro de doce parlamentarios que fueron ejecutados en junio de 2007.

La fuerza del Ejército y la Policía crecieron y se desplegaron de forma permanente en los 1.120 municipios de Colombia. Los paramilitares empezaron a ser combatidos y desmovilizados. Los jefes guerrilleros perdieron sus vehículos con aire acondicionado y sus campamentos con refrigeradora. Acorralados, incurrieron en el terrorismo. Ciento diecisiete pobladores murieron refugiados en la iglesia de Bellavista cuando ésta fue destruida por las Farc; un coche bomba con 200 kilos de explosivos demolió un club bogotano lleno de familias; esto se volvió cotidiano, y los civiles muertos y heridos sumaron miles. Sin embargo, ahora la violencia de las Farc es decadente y en 2007 no pudieron realizar una sola toma u hostigamiento a los poblados que controla el Estado. Sus combatientes se desmovilizan masiva y voluntariamente, 2.400 sólo el año pasado, y hay evidencia pública de que algunos jefes guerrilleros han recuperado las comodidades perdidas en el territorio venezolano.

Las Farc no tienen futuro como guerrilla, aunque lo tengan como narcotraficantes. La inmensa selva colombiana les facilita mantener a los rehenes que secuestraron en el pasado y usarlos cómo su último cartucho político. Las duras condiciones en que mantienen a éstos evidencian desmoralización y pérdida de control; ni siquiera sabían dónde estaba el niño Emmanuel. Las Farc hicieron del secuestro, la extorsión y el narcotráfico sus principales actividades, son los mayores secuestradores del planeta. Una insurgencia negocia a partir de la legitimidad política de sus demandas o de la fuerza militar que detenta, pero exigir legitimidad a cambio de rehenes maltratados y amenazados de morir, equivale a pedir respeto por ser malvado. El anti-neoliberalismo no justifica explotar el dolor de las familias de los rehenes.

Si Chávez estuviera sólo ayudando a salvar rehenes sería positivo, pero su reconocimiento político a las Farc, reaviva la violencia colombiana, le abre las puertas de su país a la cocaína y lo convierte en protector de unos crueles narcoterroristas”.

Del autor:

Joaquín Villalobos, autor de este artículo publicado en el diario ‘El País’ de Madrid, dibuja un retrato de lo que son las Farc en este momento.
Por Joaquín Villalobos
Fecha: 01/26/2008 -1343
Joaquín Villalobos (San Salvador, 1951) es un hombre que alguna vez tomó las armas para buscar un cambio social en su país, El Salvador. Fue fundador y máximo dirigente del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), una de las cinco organizaciones que conformaron en 1980, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (Fmln) durante la Guerra Civil del Salvador. Durante su tiempo en la guerrilla fue responsable de varias acciones armadas. De hecho, durante la guerra, Villalobos, conocido por su seudónimo de ‘Comandante Atilio’ era considerado uno de los principales estrategas militares del Fmln. Luego fue miembro de la delegación negociadora del Fmln en el proceso de paz del país y participó como uno de los signatarios de los acuerdos de paz que pusieron fin a la guerra civil de su país. Hoy Villalobos vive en Inglaterra en donde se dedica a la enseñanza en la Universidad de Oxford. El anterior artículo fue publicado recientemente en el prestigioso diario El País de Madrid.

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El anterior artículo y la información del autor fué tomado de la revista semana. Verlo en http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?idArt=109022

Les quedo debiendo la historia de los paramilitares!!
Hay que ir por partes para intentar comprender el conflicto armado en el que se encuentra Colombia desde hace tanto tiempo. Y recuerden ir este 4 de febrero a la marcha contra las FARC.

martes, 25 de diciembre de 2007

Navidad 2007





Este año es el tercero que paso fuera de mi casa. Ayer la pasé con mis primos que aunque lejanos, se vuelven más cercanos en la distancia. Mi prima es la hija de mi padrino de bautizo y mi otro primo es su hijo de 22 años.

Con ellos pasé navidad. Comimos la cena y nos entregamos los regalos. No hubo ni chispitas mariposas ni pólvora, pero hubo musiquita colombiana y recochita colombiana también. Tomamos fotos y bebimos un poquito. Luego salimos a bailar a una discoteca colombiana (donde van muchos colombianos) donde desafortunadamente los asistentes estaban algo agresivos y quisieron armar algo de pelea...raro eso en una discoteca colombiana!! jejeje.

Me acosté muy temprano como a las 7 am y aunque no bailé mucho, porque los parejos de la disco estaban rodeados de mujeres posesivas que no consentían que sus hombres bailaran con otras mujeres (raro también en una discoteca de colombianos...jejeje), pasé un buen 24 de diciembre.

Olvidé decir que llamé a mi mamá como a las 6 pm hora colombiana. Estaba muy contenta de escucharme y me dijo que siempre me recordaba al sentarse a la mesa a comer. Y este año no comieron a las 12 pm como de costumbre porque como son solo 2, no valía la pena. Mi papá no quería trasnocharse tampoco.
Pero hoy iban a comer un buen almuerzo. Mi mamá tenía planeado cocinar un buen sancocho de gallina y descansar como se merece en el único festivo, aparte del 1 de enero que mis papás descansan.

Qué viva la familia y que viva navidad!!

martes, 27 de noviembre de 2007

La banda sonora de mi vida

Asi como "you had a bad day" marcó mi vida esos siete meses que estuve en Francia y cada vez que la escucho recorro mentalmente el mismo camino que recorría para coger el bus desde mi casa en la doutre al paradero de buses, asi ahora este cantante irlandés desconocido por mi hasta hace poco, (glen hansard) ha marcado este fin de semana mi vida y la sigue marcando con las canciones de la pelicula "once".

No he terminado de escoger una favorita porque todas las canciones de la pelicula me gustan, aunque me inclino mucho por "when your mind's made up"



De la misma manera, aunque por razones de más peso, "falta cinco para las doce" hace parte de esta soundtrack. Cada 31 de diciembre, esta canción sonaba en mi casa y en las casas del barrio y de Colombia, cuando literalmente faltaban 5 minutos para las doce.

Estos meses no he escuchado tanta música como lo hacía en Colombia. Y eso me ha hecho mucha falta. Pero bueno, youtube me ha ayudado a sobrevivir...porque sin música no puedo vivir. Y claro, mis salidas a los bares de Granada, me dan cada semana una dosis de música y a veces de baile, que me duran una semana!!
Que debo renovar cada semana ...

sábado, 24 de noviembre de 2007

Venezuelan Revolution Documentary


Last Thursday I went to see a documentary about the Venezuelan Revolution. I didn't even know how it was going to be until the minute it started.

This original documentary shows how Chavez has made several changes to the social structure of the Venezuelans who didn't have access to basic public services before as well as how he has started the nationalization of many multinatinal companies. It looked like propaganda but at the same time it showed another perspective different to that of the media managed by Chavez oppositors.

The documentary was made by a group of Europeans who traveled to Venezuela as an unofficial comission to witness the last elections in which Chavez was elected once again as president. This small European comission visited many companies that were taken by the workers because the owner wanted to close them in order to press Chavez to resign. The company owners didn't succeed on their goal so many of them have left and so they wanted to close the companies. The workers took these companies and are now managing them facing a lot of difficulties.

This is the axe around which the movie turns. It is an interesting view from the other side of the coin, as we say in Spanish. Chavez has been constantly supported by many people no matter how much some media call him a populist. If being a populist is creating good conditions for some people who didn't expect any change in their lives, then let Chavez be a populist. I wonder how many of this "populist" measure are being taken in Colombian by our so right winged Bush's fan president? Not many I am afraid. I wish sometimes our president was a populist. But he is far from becoming one.

In any case, I am glad I saw this documentary and I'll leave a link of the organisation that produced the documentary. It is called hands off Venezuela and this is the site: www.handsoffvenezuela.org

I just realized by checking the site that the documentary is called "No Volveran" and you can buy it on line...